¡Las gigantes del océano regresan a Puerto Peñasco! La temporada de avistamientos de ballenas ya.
Imagínate la emoción de ver salir de las olas una ballena, las verdaderas reinas del Mar de Cortés. Estas majestuosas migrantes, las criaturas más grandes del planeta llegan a nuestras costas desde el frío Mar de Bering en Alaska, donde se alimentan en verano. En invierno, buscan las aguas cálidas del Golfo de California para dar a luz y cuidar a sus crías, un ciclo vital que la ciencia ha documentado por décadas.
En Puerto Peñasco, este privilegio natural que fue autorizado por SEMARNAT bajo la Norma Oficial Mexicana NOM-131-SEMARNAT-2010, abre la puerta a los avistamientos responsables que protegen a estas mamíferas marinas y emocionan a locales y visitantes por igual.
La temporada pinta para arrancar en cualquier momento, desde noviembre hasta abril, aunque históricamente brilla de enero a fin de mes, dependiendo de las temperaturas del agua. Ballenas grises, jorobadas con sus acrobacias juguetonas y de aleta negra surcan nuestras playas, acompañadas de delfines que danzan en manadas cerca de la orilla, como si nos invitaran a celebrar la vida.
En Puerto Peñasco, varios prestadores de servicios náuticos con años de experiencia, ofrecen paseos turísticos en barcos autorizados que siguen los protocolos de SEMARNAT. Cada salida es una aventura: ¡ve preparado con tu cámara, ojos bien abiertos y paciencia, porque estas gigantes aparecen cuando menos lo esperas!
Es importante seguir los protocolos que se sugieren para la protección de las ballenas en los avistamientos, aquí te compartimos los más importantes para los usuarios:
¿Qué debo evitar durante el avistamiento de ballenas?
Durante la actividad de avistamiento de ballenas no se puede:
- Acosar o dañar de cualquier forma a las ballenas, así como obstruir su rumbo.
- Provocar la dispersión de las ballenas.
- Interponerse entre la pareja madre-cría o acercarse a las ballenas.
- Realizar actividades de pesca, buceo, natación, esquí acuático y volar en paracaídas cerca de las ballenas.
- Usar embarcaciones tipo jet-ski o motos acuáticas, kayaks, canoas e inflables a remo, sumergibles, bananas, así como aviones ultraligeros y helicópteros para realizar las actividades de observación en las zonas autorizadas para dicha actividad.
- Arrojar o desechar cualquier tipo de residuos, incluyendo basura, aceites y combustibles utilizados en la operación de las embarcaciones.
- Alimentar a las ballenas.
- Remolcar cualquier tipo de objeto, ni arrastrar cuerdas, líneas, redes, cabos, anzuelos u otro aditamento similar.



